Somos todos hijos del Sol


30 octubre 2016

Golpe de energía

Creo que realmente necesitaba esto.
Hace unas semanas atrás que vengo con un decaimiento que no sé de donde viene, poca motivación en los estudios, en mi familia y con mi relación, un día me junté con Joaquín después de clases y me vio demasiado decaída, hablamos unas cosas con respecto a los nuevos planes que tenemos para unas semanas o algo así y lo cerramos con un perfecto broche de oro, que no sólo consistía en sexo, sino una conexión mucho más íntima. Me propuso que hiciéramos algo que jamás en mi vida había hecho, algo que requería un reto y además una idea que llevaba muchos años dando vuelta en mi cabeza, salir acampar. 

Quedamos de acuerdo en salir a las 12 de Santiago para partir rumbo al Cajón del Maipo, todo listo hasta familia convencida y mochila lista comenzamos nuestra primera aventura fuera de Santiago. 
Llegamos al Toyo y partimos nuestro camino de dos horas al lugar soñado, un paisaje maravilloso, un camino que requería un buen par de zapatillas y muchas, muchas ganas de seguir avanzando pese al calor y el cansancio.
Amé tener esta aventura, amé sentir como los músculos de mis piernas se movían y se esforzaban por subir esas empinadas piedras, amé que mi compañero me entendiera y estuviera más o menos a su ritmo, amé ver la noche vestida de negro adornada con unas estrellas que casi podías tocarlas, amé ver el fuego de la fogata como se expresaba y nos daba calor, amé las conversaciones que tuvimos con mi compañero a corazón abierto, amé que nuestra relación tomara más fuerza, amé mi forma de pensar de la vida, mis bromas con los gallos y el aire limpio que se respiraba, amé escuchar el río en la noche, y bañarme en el por la mañana. Cada segundo, cada minuto lo disfruté con mi vida, esto me hacía falta, disfrutar mis 20 años tomando aventuras que jamás en mi vida me imaginé que lograría. 
Me siento contenta, y orgullosa de cumplir con los retos que me propongo, me siento inyectada de energía y esos malos pensamientos se han ido. Que manera de cambiar mi percepción de vida, y estoy más que encantada de volver a vivir algo como lo de hace unos días, porque la satisfacción y el orgullo es incomparable e indescriptible, 


24 octubre 2016

No más

Admito que venía triste y con toda la disposición de escribir sobre mi situación, y es verdad creo que no estoy pasando por un buen momento en mi vida, no por el hecho de que lo que me rodea está mal, sino que es algo completamente mio independiente de los demás y obviamente tengo días buenos pero días en que siento que todo anda mal y no sé siento que me afecta más de lo que creía, me enojo con mayor facilidad, y cualquier cosa me da una pena en donde no puedo frenar las lágrimas, si bien antes creía que era porque me sentí muy inmadura frente a muchas cosas de mi vida en las que aún no estoy dispuesta o son mucho más grandes para mi mente de una chica de 20 años. Siento perdí confianza que tenía antes frente a mis estudios, mi primera práctica que viene en una semana más o mi relación amorosa. Si bien hace unos días atrás tuve mi investidura y fue mi familia junto con Joaquín, la gente empezó a preguntar si eramos pololos, hasta una tía preguntó por lo mismo, y hasta mi papá llegó a una conclusión ¿por qué no dejo que Joaquín comparta con mi familia? y creo que por esa misma razón en que no me siento con confianza, no quiero presentar al Joaquín a mi familia completa, porque hay cosas que no me hacen sentirme estable y no quiero presentares a alguien que quizás en poco tiempo termine la relación -no digo que así sea, pero últimamente no sé nada de lo que pasará de aquí a dos semanas o en tres meses- .
Si bien venía con la idea de desquitar o contar lo que me está pasando -y lo terminé haciendo igual- contaré otra cosa.
Me encontraba en el paradero de la micro y me sentía picada con lo que recién había pasado con Joaquín, pero puse una canción que me ha ayudado en estos momentos en los que me siento un poco deprimida, y volví a tener una experiencia parecida a las que sentí hace unas semanas atrás, cuando me fumé algo y fui a un evento en donde tocaba Joe Vasconcellos -donde me robaron el celular y me encontré con mi primo en tercer grado quien aún se acuerda de mi- y tuve el mejor viaje que he tenido en mi vida: en donde veía la buena energía de la gente tomando sus terremotos en el pasto, gente bailando al ritmo de las Capitalinas, hasta la señora de cara muy redonda vestida con un delantal de cocina y diciendo "ya no quedan más salchipapas, solo papas y en 15 min más" y de fondo la mejor versión de la joya del pacifico que pude haber tenido en mi vida, nunca había sentido esa sensación en donde todo lo que te rodea es lo suficientemente lindo, todos los colores, la música, la gente y Joaquín que me miraba con ojitos de amor. Una experiencia maravillosa tuve esa noche, y ahora que estaba en ese paradero en donde hay basura en las calles, perros en las calles y la gente no es muy educada, tomé mi pelo y me hice un tomate muy desordenado, me puse no solo a mirar, sino a observar todo a mi alrededor junto con la música, vi como la belleza de todo lo de alrededor, la mina con un niño de 4 años, el abuelito que barría las calles con mucha dedicación, la gente que bajaba del metro al paradero a esperar la micro, el calor  del sol suave y frío viento típico de primavera, el como se movían las hojas de los árboles hacían el panorama perfecto para mi tarde de Lunes, me sentí feliz esos minutos en los que duró la canción. Y  dije me gusta estar con la gente y realmente aprendí a verlos con otra mirada. Decidí que ya me aburrí de lo malo y lo que influye en mi y ya no quiero más. Quiero estar en mi propia volá, ver la vida con otros ojos y sentirme feliz en donde estoy y con quien estoy, ya no quiero que gente tóxica me afecte, no quiero pelear más, quiero escuchar el descubrimiento semanal de Spotify y que me lleve a otra volá. 

02 octubre 2016

Inexplicable

Estos dos últimos días han sido verdaderamente muy emocionales para mi, no sé a que atribuirlo, si a mi periodo o el hecho de que estoy empezando a sentir la presión del segundo semestre y ya entro en colapso, como ayer:
Me encontraba lista para ir a la universidad, tomé la micro, luego el metro, se detuvo el carro al frente mio, pero me pasó algo tan extraño que simplemente no me subí y camine hacia la salida en dirección a mi casa, por mi mente no pasaba nada solamente escuchaba a Coldplay de fondo. Al llegar a mi casa, me cambie de ropa y esperé para poder entrar al segundo módulo de clases, llegue a la universidad y ahí me encuentro con la noticia de que no habrían más clases debido a que todo fue pasado en el primer módulo.  Llamé a Joaquín para al menos pensar en que mi viaje a la universidad había sido en vano, pero él estaba con un compromiso familiar y no volvería hasta tarde, llamé a mi mamá y tampoco recibí respuesta, no quería estar sola y lo único que hice fue ir al baño a llorar de manera desconsolada, algo me pasaba y no sé lo que era, soy intachable en temas de ir a la universidad y sobre todo si ya pagué un pasaje para ir, pero no fui algo me dijo anda a tu casa cámbiate de ropa y anda de nuevo.
Esto no quería contárselo a nadie debido a la serie de preguntas que me iban a llegar y que les explicara la razón de mi acción, al día sábado fui a tomar once a la casa de Joaquín, quería estar con él ya que mi papá poco me pesca los fines de semana. Fue un día realmente bueno, tomamos once con su mamá y me quedé haciendo sobre mesa con ella siendo una de las primera veces en que teníamos una conversación y se interesaba en saber quien era yo, jugamos con el hermano de Joaquín de 2 años y me sentí muy a gusto, hasta que recordé que tenía que llegar a mi casa para estudiar fisio y justo el Joaquín me quería invitar a una fiesta con sus amigos, pero debido a que tenía que responder con mis estudios deserte de la idea. Mientras íbamos camino al metro, él me encontró rara, sentía que algo me pasaba y yo no sabía como explicárselo, hasta pensó que me podía molestar que él saliera, pero no tenía nada que ver con eso, sino que comencé a contarle de mi experiencia del viernes y obviamente vino acompañado con muchas peguntas a las que todas respondía no sé, y nuevamente no pude aguantar las lagrimas y lloré, lloré y seguí llorando en brazos de mi pololo.
Siento que algo me pasa, algo que quizás siento tanta presión y no se como enfrentarla, quizás junté muchas cosas durante tanto tiempo y exploté, o simplemente el periodo me vuelve sensible.
Solo sé que Bridget Jones nuevamente alegro mi alma y puedo sentirme más tranquila con toda la presión que me llena.