Desperté a eso de la 13:25 enojada con todo el mundo. Tuve un sueño en el que odiaba cada partícula y molécula de mi hermana, y la verdad es que me siento muy resentida con ella, ya que desde que se fue de la casa solo viene a lavar ropa los viernes y nada más. La semana pasada tuve un problema con ella, debido a que llegué más tarde a la casa por "despreocuparme por la hora", pero obviamente como toda una mujer casi responsable que soy, tomé todas las medidas necesarias para evitar cualquier tipo de riesgo que involucrara el haber tomado el metro, con vestido y sola por la noche. Sí quizás es preocupante pero como dije antes, hice todo lo que estuvo a mi alcance y nada malo me pasó pero volviendo al tema del principio, me huevio hasta decir basta "con que ando sola y tan tarde, que no aviso a nadie" y la verdad es que no estaba de ánimo para responder de manera civilizada y la mandé a la cresta no con esas palabras pero con una expresión de que "me importa una mierda lo que pienses". Llamé a mi mamá para contarle de la situación y la única explicación que encontró fue que como ella es mi hermana mayor se preocupa por mi, pero si realmente se preocupa por mi, ¿por qué no me preguntó en como me fue en mi práctica?, ¿por qué no preguntó como estaba? ¿por qué no pregunto en que estaba trabajando?, porque en lo único que hizo comentario fue en la cantidad de plata -que quizás para otros es exagerada- que gastaré para hacerme un tatuaje que tiene significado y la involucra a ella. Tengo pena la verdad, porque como ella siempre ha dicho, que soy su única hermana, cómo cresta nos llevaremos tan mal, o sea como ella se fue de la casa ¿nunca más tendremos contacto con ella? sabiendo que los viernes los dejo para Joaquín. Sé que si le digo esto a mi mamá, me dirá por qué yo no hablo con ella, pero tengo una muy buena respuesta para eso: cada vez que yo hablaba con ella, ya siendo que estaba en Perú o en otro lugar su respuesta era bien corta y precisa "estoy trabajando, estoy ocupada, ¿qué pasa?" y con eso se acaba todo, hasta a mi mamá quien la llama siempre recibe esa respuesta, entonces díganme qué ganas tendré de hablar con ella si siempre es tan cortante, y cada vez más parecida a mi papá.
Estoy molesta y sentida no sólo con eso, sino que han sido un montón de cosas que quizás se me acumularon ahora y me hace sentir pésimo.
Hace unas semanas atrás que estamos con problemas con Joaquín, si bien cuando nos vemos todo es bueno y rico hay ciertas frases o palabras que lo hacen que se enoje y cambia toda su forma de ser conmigo, es distante, frío y serio, juro que intento encontrar la forma para acercarme y tragarme el orgullo que siento, todo con tal de no sentir ese rechazo sobre todo de él. Recuerdo que hace unos días pasó algo que se enojó de tal forma que me dijo que no tenía ganas de nada, ni de tomarme la mano o de abrazarme y fue casi imposible no acordarme de la última vez que vi al Felipe, cuando se juntó conmigo para pedirme un tiempo. Sentí el mismo rechazo, la misma puñalada en el pecho y me llevó a pensar de que me estoy dejando llevar demasiado y quizás el día que menos espere que ocurra algo, me romperán una parte de mi nuevamente. Tengo miedo, porque si bien con Joaquín somos muy distintos he llegado a quererlo como nunca me imaginé que volvería a sentir ese cariño por alguien más, sobre todo después de la ruptura con Felipe.
Volvieron las inseguridades, volvió el miedo a perder mi estabilidad, volvió todo lo que por unos meses dejé de pensar tanto. Ahora en cada situación, en cada pelea, en cada discusión o diferencia de opinión pienso si realmente esto funcionará, si quizás estoy siendo muy pegote o no le doy su espacio, quiero hablarle pero siento que será un motivo de discusión porque estoy enojada, tengo pena y quizás eso será un motivo más de que él se aburra de mi.
Porque me pongo a pensar o ver como era su vida antes de mi y todo era muy distinto, se juntaba más con sus amigos, tenía una polola que era extranjera, tenían más libertad de hacer lo que quieran y no sé quizás sólo soy para él algo temporal en su vida y pensar eso me manda a la mierda.
Odio mis inseguridades, odio que no puedan alejarse para siempre, odio que siempre tengan que volver a cagarme la vida.
Domingo culiao penca
Estoy molesta y sentida no sólo con eso, sino que han sido un montón de cosas que quizás se me acumularon ahora y me hace sentir pésimo.
Hace unas semanas atrás que estamos con problemas con Joaquín, si bien cuando nos vemos todo es bueno y rico hay ciertas frases o palabras que lo hacen que se enoje y cambia toda su forma de ser conmigo, es distante, frío y serio, juro que intento encontrar la forma para acercarme y tragarme el orgullo que siento, todo con tal de no sentir ese rechazo sobre todo de él. Recuerdo que hace unos días pasó algo que se enojó de tal forma que me dijo que no tenía ganas de nada, ni de tomarme la mano o de abrazarme y fue casi imposible no acordarme de la última vez que vi al Felipe, cuando se juntó conmigo para pedirme un tiempo. Sentí el mismo rechazo, la misma puñalada en el pecho y me llevó a pensar de que me estoy dejando llevar demasiado y quizás el día que menos espere que ocurra algo, me romperán una parte de mi nuevamente. Tengo miedo, porque si bien con Joaquín somos muy distintos he llegado a quererlo como nunca me imaginé que volvería a sentir ese cariño por alguien más, sobre todo después de la ruptura con Felipe.
Volvieron las inseguridades, volvió el miedo a perder mi estabilidad, volvió todo lo que por unos meses dejé de pensar tanto. Ahora en cada situación, en cada pelea, en cada discusión o diferencia de opinión pienso si realmente esto funcionará, si quizás estoy siendo muy pegote o no le doy su espacio, quiero hablarle pero siento que será un motivo de discusión porque estoy enojada, tengo pena y quizás eso será un motivo más de que él se aburra de mi.
Porque me pongo a pensar o ver como era su vida antes de mi y todo era muy distinto, se juntaba más con sus amigos, tenía una polola que era extranjera, tenían más libertad de hacer lo que quieran y no sé quizás sólo soy para él algo temporal en su vida y pensar eso me manda a la mierda.
Odio mis inseguridades, odio que no puedan alejarse para siempre, odio que siempre tengan que volver a cagarme la vida.
Domingo culiao penca


