Somos todos hijos del Sol


15 junio 2013

Esta es guerra

Esta guerra no ha solo separado continentes y países si no que familias completas y como en mi caso parejas.
Siempre supe que no era una buena idea que se alistara al ejercito pero él constantemente insistía que debía cumplir con la promesa de su padre, verlo como todo un soldado luchando por su país.
Al recordar cuando lo vi por última vez en la parada de autobús, verlo vestido de un gris pálido y su gran bolso, hizo que mi corazón se partiera en miles de pedazos y un gran vacío por dejarlo ir.

Constantemente veo autos del gobierno dirigiéndose a cientos de casas por el sector sólo para entregar aquella maldita carta seguido de gritos de desesperación y angustias de aquellas mujeres que han quedado viudas o sin hijos.
A diario enciendo la radio para saber el paradero de mi amado o algún tipo de noticia de la gente desaparecida, pero tras recibir esta información, poco a poco empiezan a decaer mis esperanzas de volver a reencontrarme con él.

Una tarde fría del 27 de Abril, un auto aparcó en la puerta de mi casa; el tan sólo hecho de verlo supe de inmediato que significaba. Un señor no mas de cincuenta y tantos años abrió la puerta del automóvil, a pasos acelerados se me acercó con una serie de sobres en su mano izquierda, se quita el sombrero y saluda gentilmente, me hace entrega de los sobres y luego se retira sin más decir nada.
Cuando entré al salón mire las cartas y logré visualizar que era su letra; comencé a leerlas una por una, en las que me comentaba su vida en el campo de batalla y la caída de muchos de sus compañeros, pero al concluirla siempre finalizaba con la esperanza de volver a reunirnos y su proyecto de vida junto a mí.

Hoy como es de costumbre tras veintidós años pasados lo sigo conmemorando como un héroe de batalla y como mi amado muerto en batalla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario