Somos todos hijos del Sol


10 febrero 2014

Regreso de la ciudad

Aproximadamente como tres días me fui a la playa sola con mis papas, SOLA a una playa que me trae muchos recuerdos, una playa que ha estado marcada con muchas cosas y lo más curioso es que siempre vuelvo ahí, aunque no quiera siempre termino en esa playa bajo con quitasol haciendo todo lo posible por no quemarme, reclamar por la apestosa arena que se pega en todos lados y el frío que a veces hace, sé que no suena como las vacaciones soñadas... es que no lo fueron simplemente hice todos esos días lo que a cabo de decir... antes no tenía con qué entretenerme pero menos mal que lleve un libro, que no fue sólo uno, sino que dos libros, en el que uno me quedaba un poco menos de la mitad y al terminarlo empecé con el otro quedando el la página 60 y pico... 
Lo peor de todo es que la última noche decidimos hacer algo productivo, ya que subíamos de la playa y nos quedábamos la noche haciendo sopa de letras, o viendo tele, o durmiendo, o como yo encerrada viendo películas tapada hasta el cuello... bueno para retomar el tema, queríamos romper con la pequeña "rutina" y bajamos en la noche... nada entretenido, debo admitir que el Quisco es lo más fome que hay en panoramas en la noche así que decidimos comer helado, cabe antes mencionar que me había bañado con agua caliente y los cambio de temperatura hicieron que la pobre Ale estuviera con fiebre toda la noche alucinando en la madrugada y además enfermarme del estómago con estreñimiento, además para empeorar las cosas al día siguiente teníamos los pasajes para stgo a las dos de la tarde, sabiendo que teníamos que desalojar las cabañas a las 12 del medio día. Dos horas conchetumare, dos horas muriéndome en una banca en la estación de buses con fiebre y con ganas de vomitar... fui un chiste.. un chiste.
Ya cuando llegué a mi casa llegué a puro morir en la cama y no despertar hasta al día siguiente en el que aún me sentía mal. Así que estas fueron mis vacaciones..

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