Somos todos hijos del Sol


07 junio 2014

Reina del drama

Desde hace unos años que me he caracterizado por ser una mina muy dramática y profunda al peo con las situaciones que pasan en mi vida, como el loco amor de verano: la primera experiencia cercana con el hecho de querer a alguien, ese alguien que no es un familiar ni nada... sino que alguien que te gusta y que lo llegaste a conocer y te gustaba, encantaba cada cosa o cada detalle cuando hablábamos juntos, alguien que fue muy importante en su tiempo y ese alguien que lo quisiste mucho y que aún le tienes algo de afecto... a qué quiero llegar con esto? Que dentro de todo ese proceso, pasé por muchas noches muy dramáticas, noches que invocaba al llanto y me preguntaba el por qué pasaron las cosas así, por qué mi "primera vez" de tener algo como una relación tenía que ser con alguien que vive tan lejos tuyo, que no puedes sentirlo ni abrazarlo. Pero nunca había tenido nada más dramático y "trágico" como el adiós, esa noche la recuerdo con mucha nostalgia, tal vez disminuida a la que sentía en esa oportunidad. No sé si estaré exagerando pero para mi era muy real todo, era un hecho, un capítulo de tu vida... de mi vida que fue muy gris, algo que viví con mucho dramatismo.
Paso el tiempo, volví a ser la misma de siempre pero con algunos cambios, más grande, tal vez un poco más madura, más desarrollada, con  nuevas experiencias, muertes, separaciones, divisiones, todo y lo que te hacen reflexionar lo linda y sabia que es la vida, tu vida, mi vida... pero algo que no cambié y se ha mantenido hasta el día de hoy, mi dramatismo, mi manera de expresarme, de pensarlo todo y compararlo con una obra o un libro. Quisiera alejarme de eso y que cuando me encuentre en una situación parecida verla de maneras más abstractas y dejar de lado los dramas. Sé que se puede lograr tal vez con el tiempo, o simplemente soy así y esta en mi esencia, ser dramática y vivir mi vida, mi destino como una obra más 

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