Tres semanas de un perfecto desequilibrio emocional. Más bien yo diría de una perfecta proporción directa de emociones y tiempo, a cada vez que termina una semana me siento más contenta, más segura, más alegre, más encantada... más feliz.
Me tocaron cosas súper difíciles, etapas que no quería pasar, emociones que no quería sentir, situaciones asquerosas de estar entre la espada y la pared... pero mágicamente se me olvidan todos mis problemas al llegar a mi casa, tener el celular en mi mano y esperar con ansias el viernes, para hablar y ver la razón de mi estado de felicidad
Me tocaron cosas súper difíciles, etapas que no quería pasar, emociones que no quería sentir, situaciones asquerosas de estar entre la espada y la pared... pero mágicamente se me olvidan todos mis problemas al llegar a mi casa, tener el celular en mi mano y esperar con ansias el viernes, para hablar y ver la razón de mi estado de felicidad

No hay comentarios:
Publicar un comentario