Somos todos hijos del Sol


13 agosto 2014

Llamada inesperada

Dos minutos. Faltaron solo dos minutos para que cambiara mi tarde y noche, para que se me quitara el enojo que tengo, lo chata que estaba y en lugar de todo eso me dejó con una sonrisa de estúpida y alegrada a no más poder.
Me encanta, tú me encantas  

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