Somos todos hijos del Sol


11 septiembre 2014

La pequeña Ale en la gran Cuidad

Ven esa ciudad, esa de ahí?. Bueno para los que no la conocen es Santiago de Chile y en ese mismo lugar nada más que de día esta linda, hermosa y estúpida Ale se perdió ahí.
Todo comienza al salir de la óptica que se encuentra en el cerro Santa Lucía, sí señores estoy ocupando lentes y ahora todo tiene sentido ya que ahora el mundo está en alta definición, pero volviendo al tema de como me perdí; fue porque tenía que hacer hora para juntarme con él y para pasar el rato pensé en irme al pleno centro de la cuidad, al punto 0.0 y como lo había hecho antes con mi mamá, algo me acordaba... pero llego el punto en que ya no me acordaba más y empecé a caminar, en una empece a seguir una persona que tenia cara de ir a Plaza de armas pero creo que me llevó a otro lado, en una divisé un local de comida rápida que alguna vez en mi vida había visto cerca a donde quería dirigirme y resulta que no era nada, me dirigí a una galería donde vendían cosas muy interesantes como camisas de polar, calzoncillos largos que pensé en regalar -estoy siendo sarcástica- pero después de andar mirando como tonta todas las cosas que vendían salí del infinito laberinto de Galería Santiago al metro estación Universidad de Chile. Amigos, cómo chucha llegué ahí... no tengo la más mínima idea pero todo el asunto de los calzoncillos me tenían loca. Para rematar estaba lejos de mi destino, pensé en tomar el metro para por fin llegar a donde quería llegar y poder comer, ya que veía unos restaurantes que mostraban unas delicias de plato y yo con tres lucas todas cagas tenía que comer algo y lamentablemente el centro es caro para comer, en fin para continuar llegué a un puesto donde venden banderas -estamos en mes de Septiembre y como se sabe están esos puestos en cada esquina- le pregunto a un caballero de como llegar a donde he intentado llegar desde que salí de esa óptica y yo, la hueona que no me doy cuenta de que el caballero era ciego y que promocionaba su mercancía con una bandera al revés, sin embargo el muy amable señor me indico de manera muy precisa como llegar, entonces entre mi dije, esta es la mía por fin voy a llegar. Comienzo a caminar por donde me indicó el señor y veo una tienda que me cautivó por vender muchos discos, así que como tenía tiempo de sobra entre a mirar pregunté por uno que otro disco que a muy mala suerte mía no estaba, así que muy triste salí de ahí a seguir caminando, pasé por el Euro centro esa galería (?) donde se juntaban todos los otakus, pokemones, mataleros al peo, para mi suerte que justo ese día no había -tal vez porque ya se extinguieron- en fin, vi muchas cosas chistosas una señora que pedía dinero en una silla de ruedas con un megáfono acreditando que era verdad que hasta podía mostrar sus papeles médicos, gente de pie tomando café, un caballero pidiendo plata para recoger y cuidar animales, gente corriendo para llegar a sus trabajos. Tal vez no es chistoso pero con la música que escuchaba en esos momentos le daba todo el toque como chistoso a la situación. Finalmente llegué al tan bendito punto 0.0, esa plaza realmente es muy llamativa, gente pintando retratos, cuadros preciosos con una técnica muy buena del óleo, humor en las calles, miles de palomas caminando a través de la gente sin la necesidad de volar, abuelitos jugando ajedrez, no nada que decir... cada vez que paso por ahí me quedo mirando como va todo. Logré encontrar un lugar de comida en la cual se demoraron mucho en atenderme, la comida estaba mala, comí rápido para juntarme contigo, si contigo y para luego perderme en el metro y que unas personas me dijeran: Bella, y Hola me alegraban la tarde pero no tanto como el resto del día que estuvo demasiado rico.

Después de haber escrito como una hora, me largo para hablar con tú y hacer mi guía de lenguaje para después ver esa película que me da tanto miedo.
Ale fuera.. 

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