Me di cuenta que el tomarle seriedad, pensar mucho las cosas y pasarse millones de películas no es sano.
Yo sabía lo que podría pasar con coqueto después de tirar y aún sabiendo que es lo que vendría -pero no con la certeza- acepté igual -quizás por calentura-. Quizás mi experiencia no fue una maravilla, pero si existe otra oportunidad estoy dispuesta a redimirme.
¿Cómo me di cuenta que ya no quiero darle color a las cosas?
Por el famoso y mal bienvenido Felipe, el cual ahora alejé definitivamente de mi vida, eliminando todo rastro existente de su número de teléfono en mi celular, bloqueándolo de whatsapp, facebook y skype. Decidí no botar nuevamente ninguna lágrima más por él, y con eso aceptar que la persona de la cual me enamoré ya no existe, en su lugar lo adopta un gran idiota egocéntrico, que está con la mina que siempre sospeché -ya no abordaré en la fealdad de esa mujer- y como ya lo bloquie de todos lados de los cuales pueda saber de él y ella, sólo falto yo, bloquearlo y eliminarlo de mi mente, sólo dejarlo como un recuerdo.
Ahora, no sé de que manera ésta situación haya hecho que cambiara de opinión respecto a coqueto, reflexioné de que definitivamente no íbamos a llegar a ninguna situación, porque no nos gustamos en serio y mucho menos en proyectarnos en algo aunque ese algo no sea "nada serio".
Confundí costumbre con utilización -son dos términos que no se parecen, pero tienen relación- a parte yo fuí la que partió todo con un pensamiento de conocerlo para tirar. Independiente a que ya no hablemos -sea cual sea la situación- yo accedí por opción propia sin arrepentimiento como para sentirme objeto.
Concluí de que tenía que pasar por la mierda nuevamente para darme cuenta de que no debo pensar tanto como mina y ser más concreta para cosas tan simples.
Yo sabía lo que podría pasar con coqueto después de tirar y aún sabiendo que es lo que vendría -pero no con la certeza- acepté igual -quizás por calentura-. Quizás mi experiencia no fue una maravilla, pero si existe otra oportunidad estoy dispuesta a redimirme.
¿Cómo me di cuenta que ya no quiero darle color a las cosas?
Por el famoso y mal bienvenido Felipe, el cual ahora alejé definitivamente de mi vida, eliminando todo rastro existente de su número de teléfono en mi celular, bloqueándolo de whatsapp, facebook y skype. Decidí no botar nuevamente ninguna lágrima más por él, y con eso aceptar que la persona de la cual me enamoré ya no existe, en su lugar lo adopta un gran idiota egocéntrico, que está con la mina que siempre sospeché -ya no abordaré en la fealdad de esa mujer- y como ya lo bloquie de todos lados de los cuales pueda saber de él y ella, sólo falto yo, bloquearlo y eliminarlo de mi mente, sólo dejarlo como un recuerdo.
Ahora, no sé de que manera ésta situación haya hecho que cambiara de opinión respecto a coqueto, reflexioné de que definitivamente no íbamos a llegar a ninguna situación, porque no nos gustamos en serio y mucho menos en proyectarnos en algo aunque ese algo no sea "nada serio".
Confundí costumbre con utilización -son dos términos que no se parecen, pero tienen relación- a parte yo fuí la que partió todo con un pensamiento de conocerlo para tirar. Independiente a que ya no hablemos -sea cual sea la situación- yo accedí por opción propia sin arrepentimiento como para sentirme objeto.
Concluí de que tenía que pasar por la mierda nuevamente para darme cuenta de que no debo pensar tanto como mina y ser más concreta para cosas tan simples.

No hay comentarios:
Publicar un comentario