Así últimamente he sobrevivido estas semanas a causa de la sobre exigencia universitaria, el Pablo está en otra, demasiado cansado, y con la cabeza en otro lado que no me deja más remedio que satisfacer mis necesidades sola.
Hace una semana me enteré que Joaquín se va a casar, y desde ese momento no he podido evitar pensar y acordarme de cuando estábamos juntos. No porque lo eche de menos o que lo quiero de regreso en mi vida, para nada, pero es inevitable recordar uno de los mejores tiempos de mi juventud, no por él sino de todas las experiencias que viví y de pasar a ser una niña de casa a conocer que hay todo un mundo afuera.
Antes de salir de mi casa fumé, y mientras estaba en el metro no podía evitar acordarme de una anécdota que paso con el Joaquín que me hizo sacar una sonrisa, hasta que por un momento ese recuerdo se extrapoló a una sensación de nostalgia, sentí que jamás en mi vida volvería a ser emocionante como en esos instantes tiempos. Pienso en la rutina que he generado con el Pablo, las intensas peleas, y recuerdo lo que él me dijo hace dos semanas cuando el estrés se lo consumía por completo; que él sabía que 'yo solo era una pasajera en su vida'. Y por un momento hubo una luz que me iluminó la vista y pude ver con claridad. El Pablo no es alguien definitivo en mi vida.
Tengo la sensación de que quizás hay alguien en mi vida que es la persona definitiva, que aún no conozco, que me de confianza, apoyo, y que me lleve a una vida alegre y más emocionante, con más iniciativa, más empoderamiento. El Pablo es una persona buena, que quizás dure por mucho tiempo en mi vida, que me trae muchas cosas buenas, pero tengo la sensación de que hay dos opciones en mi futuro, tal vez me quede con el Pablo y quizás tenga un buen futuro, no quizás como lo que quiero en mi vida, pero tendré algo de equilibrio, por otro lado creo que quizás hay algo mejor para mi. No lo sé.
Puede que sea un pensamiento del momento o no, no lo sé
Hace una semana me enteré que Joaquín se va a casar, y desde ese momento no he podido evitar pensar y acordarme de cuando estábamos juntos. No porque lo eche de menos o que lo quiero de regreso en mi vida, para nada, pero es inevitable recordar uno de los mejores tiempos de mi juventud, no por él sino de todas las experiencias que viví y de pasar a ser una niña de casa a conocer que hay todo un mundo afuera.
Antes de salir de mi casa fumé, y mientras estaba en el metro no podía evitar acordarme de una anécdota que paso con el Joaquín que me hizo sacar una sonrisa, hasta que por un momento ese recuerdo se extrapoló a una sensación de nostalgia, sentí que jamás en mi vida volvería a ser emocionante como en esos instantes tiempos. Pienso en la rutina que he generado con el Pablo, las intensas peleas, y recuerdo lo que él me dijo hace dos semanas cuando el estrés se lo consumía por completo; que él sabía que 'yo solo era una pasajera en su vida'. Y por un momento hubo una luz que me iluminó la vista y pude ver con claridad. El Pablo no es alguien definitivo en mi vida.
Tengo la sensación de que quizás hay alguien en mi vida que es la persona definitiva, que aún no conozco, que me de confianza, apoyo, y que me lleve a una vida alegre y más emocionante, con más iniciativa, más empoderamiento. El Pablo es una persona buena, que quizás dure por mucho tiempo en mi vida, que me trae muchas cosas buenas, pero tengo la sensación de que hay dos opciones en mi futuro, tal vez me quede con el Pablo y quizás tenga un buen futuro, no quizás como lo que quiero en mi vida, pero tendré algo de equilibrio, por otro lado creo que quizás hay algo mejor para mi. No lo sé.
Puede que sea un pensamiento del momento o no, no lo sé
No hay comentarios:
Publicar un comentario