Ahora conectada más con la nostalgia y extrañarlo, se me hace doloroso pensar en él. Hay hartos recuerdos que se me vienen a la mente, algunos muy buenos y a veces me acuerdo de como me sentía en esos momentos en donde solo quería arrancar, pero que solo por tener miedo no lo hice, y aunque me den ganas por una fracción de segundo, en hablarle o verlo, sé que es la mejor decisión. Eso no evita que piense en los momentos en donde realmente lo amé y al rato me recuerdo que vengo llorando y doliendo esta relación hace un año por lo bajo y se me pasa un poco, pero la nostalgia sigue estando presente.
Es brígido darse cuenta, cuando adoptaste una forma de vida, una costumbre que hice por 5 años y de un momento a otro ya no tenerla. Mi término con él no fue violento, no fue a lo que estaba acostumbrada -fue como yo siempre quise que alguien terminara conmigo, con respeto y cariño- quizás de ahí sale tanta nostalgia y me den esas ganas de hablarle, o ver el celular y tener un mensaje de él.
Pero ya sé que no va a ser así.
Solo me queda lidiar conmigo misma y con esta absurda necesidad de buscar atención en algún hombre. Insisto, que vergüenza!
No hay comentarios:
Publicar un comentario