Somos todos hijos del Sol


03 abril 2017

Te quiero

Fin de semana con gripe y mucho reposo en cama me lo pasé.
Ayer domingo día que ocuparía para estudiar no se me ocurrió mejor idea que hablar de lo que hemos formado hasta el momento con Pablo. Tomamos un vuelo juntos a la luna y empezamos a reflexionar bastante de que eramos y porque no seguiamos avanzando como otras parejas.
Explique mis razones, vengo saliendo de una relación de 8 meses, no alcance a estar un mes soltera y ya me llamaba mucho la atención otra persona, me siento un poco incomoda a mostrar cariño en público, a andar de la mano por la calle o abrazados. A mi me encanta mucho Pablo, pero aún quiero un poco de tiempo para ciertas cosas. El punto es que ayer todo esto se lo hice saber junto con otras cosas más que teníamos que hablar para que se dieran por sabidas nuestras intenciones. La noche termino rica, sabiamos lo que queriamos y como lo queriamos y sé que detras de todo esto hay constancia de los dos.

Como es de costumbre los días Lunes a la 1 de la tarde nos juntamos siempre inventando una razón para vernos, pero hoy fue distinto, el Pablo que es alegre y bueno para hablar estaba apagado, pregunte muchas veces si algo pasaba y siempre respondía con un nada. Seguimos juntos hasta que entre todo lo que hablamos hoy fue algo clave, algo que viene del fondo de cada uno y no cualquiera tiene el placer de escuchar, él se abrió conmigo y me gané el privilegio de saber una de las cosas más intimas que una persona puede guardar. Me sentí contenta de drisfrutar la confianza que tiene en mi por compartir algo que es íntimo y con ello dar mi opinión con palabras de aliento a algo muy realista. Cuando se acercaban las tres de la tarde y nos da el golpe de realidad de que tenemos que volver a nuestras responsabilidades nos despedimos con un gran abrazo y unos besos tiernos. Cuando él da un paso atrás, me queda mirando y con toda convicción me dice por tercera vez desde que nos conocemos: "te quiero", a lo que respondo con un abrazo fuerte y un "y yo a ti". Las sonrísas de felicidad no tardaron en llegar y la hora seguia avanzando, nos despedimos con un último beso y la sonrisa de mi mente no se quitaba a cada paso que daba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario